■ La casa es solo de ella, no hubo ningún negocio fiduciario

No existió causa para el negocio fiduciario alegado por la parte actora pues no se ha explicado por dicha parte por qué no se adquirió la vivienda en cuestión por mitad y pro indiviso, si esa hubiera sido la intención. En ninguno de los convenios reguladores de divorcio que las partes firmaron (aunque solo uno de ellos fuera finalmente ratificado y sometido a la aprobación judicial) se hizo mención a la titularidad fiduciaria de la vivienda, y en cambio sí se expresó claramente que no existía patrimonio común que liquidar. Se inadmite el recurso de casación.

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